Por trece razones, de Jay Asher. Reseña



Sinopsis: Apenas han pasado dos semanas desde el suicido de Hanna, cuando Clay encuentra una misteriosa caja en la puerta de su casa. La caja contiene unos casetes que serán el comienzo de un perverso juego que involucrará a todos los responsables de la muerte de Hanna.



Género: ficción contemporánea, young adult


La serie de Netflix me encanta en sus 3 temporadas, a pesar de su dureza, así que tenía claro que quería leer el libro sí o sí, para comparar. Hay diferencias, como que Hannah se suicida con pastillas en vez de cortarse las venas en la bañera, lo cual es de agradecer porque es de lo más desgarrador de la serie. Aunque no queda del todo claro, pues esa parte obviamente es lo único que no puede contar la chica.


La redacción es sencilla sin grandes alardes literarios, lo cual tiene sentido ya que está narrado desde la voz de los adolescentes. Mantiene bien el ritmo y se lee del tirón. El libro va mucho más rápido que la serie, pues Clay escucha todas las cintas seguidas durante una tarde-noche, mientras deambula y comenta en su cabeza lo que oye, lo cual al principio cuesta hasta que te concentras en alternar la voz de Hanna con sus pensamientos. Para diferenciar, tenemos las palabras de Hanna en cursiva. Mediante las cintas vamos conociendo en modo flashback lo que ocurrió en su vida desde que llegó nueva al instituto.

El libro podría llevar por subtítulo Secretos y rumores en un instituto americano. La radiografía que nos pintan del instituto es terrible, pero por desgracia sabemos que hay todo eso, que las fiestas con alcohol no las inventan los libros de ficción, ni toda la fauna humana, o deshumanizada, que te puedes encontrar tanto en el instituto como en el resto de tu vida.

Clay, a pesar de ser el chico "bueno" o neutral, forma parte de esos que no hacen cosas malas pero tampoco las censuran, o que ven normal o incluso divertido tratar a las chicas como trozos de carne evaluables por los chicos. Y así empieza el drama de Hanna, con una lista de las tías buenas y las cardos de la clase. Cuando su reputación empieza a verse en entredicho, la cosa se complica, hasta el desenlace que conocemos desde la primera página.

Pero a pesar de saber cómo acaba todo, leemos porque queremos conocer a Hanna, necesitamos entender qué le pasa por la cabeza, no solo a ella sino a cualquiera que tome su misma decisión. Al mismo tiempo resulta aterrador poder escuchar en plan desde el más allá a un difunto explicando su calvario, sin poder ayudar. Se trata de un libro que, creo, estaría justificado leerlo en formato audiolibro, o mejor dicho, escucharlo, para entender la papeleta que supone estar en la piel de Clay.

La intención del autor es crear debate, y creo que lo logra. El mensaje va en la línea de reflexionar acerca de la responsabilidad, o no, que podemos tener todos en un caso así. No es una historia triste la mayor parte del tiempo, y es que Hanna tiene su punto de ironía, aparte de ser inteligente, guapa, escritora de poesía y sobre todo, sensible. Quizá sufría del síndrome PAS de persona altamente sensible, pues desde los primeros problemas ya empieza a meterse en un oscuro túnel.

El libro me ha gustado pero, comparado con la serie, parece un breve guión de lo que allí se desarrolla. Me sorprendió que sacasen la segunda temporada pero entendí que era necesario saber qué ocurría más allá del suicidio con todos los implicados en las cintas, y la tercera temporada tampoco me pareció que sobrase, pues en conjunto tenemos una serie que trata de muchos problemas como el acoso, el uso de armas, las drogas, etc. 

Centrándome en el libro, me parece necesario el énfasis que pone el autor en denunciar no lo que puedan hacer ellas para ser víctimas, como vestir de determinada forma o andar libremente por ahi,  sino lo que hacen ellos o lo que creen que deben hacer para reafirmar su hombría ante otros chicos.

Todo afecta a todo, como bien dice Hanna, y todas las piezas de su tragedia se combinan en un macabro puzzle donde todo se va sumando. Sin embargo, lo que más pena me dio fue la parte que le toca a Clay: qué triste querer ayudar a alguien y que no se deje. Clay Jensen es un personaje un poco arquetípico, demasiado bueno para ser real y su único fallo es no saber leer la mente de Hanna. Pero es esa especie de voz moral de lo que debería ser la reacción normal cuando alguien tiene problemas y está en nuestra mano, al menos, intentar ayudar.

La historia es básicamente un alegato contra la incomunicación y demás problemas de la adolescencia, y por eso mismo, contiene un poco de trampa, digamos, pues ella es muy lúcida e irónica y si en vez de dedicar su energía a esas cintas a modo de castigo post-mortem hubiera buscado ayuda, seguiría viva para vengarse de otra manera. Pero así es la adolescencia, todo parece permanente como si el tiempo se ralentizase o como si la idea del futuro fuese aun más aterradora. Pero no lo es, si estás leyendo esto y tienes problemas de adolescente, nada es tan estresante como esa etapa de cambios permanentes, o si es grave te pilla con algo más de aguante.

¿Puede llegar a costar una vida lo que opinen los demás? ¿Cómo es posible no somatizar y quedarse tumbado en una cama en vez de pasar a la acción de manera autodestructiva? ¿Por qué una fase pasajera se ve como algo definitivo sin buscar una alternativa? Nos asomamos a la cabeza de Hanna y podremos sentir curiosidad o lástima, o habrá quien no pueda ni leer por miedo a verse reflejado. Sea como sea, se trata de un libro interesante que plantea interrogantes a los que no da respuesta, ya cada cual le dará la que pueda o quiera. 

Reseña: Hasta que todo arda (1/2): No solo el fuego quema, de Eva María Torrecilla Farto



Sinopsis

Para Lola, una joven estudiante de apenas diecinueve años, Londres no es más que un lugar cualquiera en el que intentar dejar atrás su oscuro pasado. Se siente sola y abandonada, y su única compañía se limita a una ilusión demasiado lograda por parte de su imaginación. Sin embargo, tras ser testigo de un espeluznante crimen cometido por la Venom, una organización criminal que tiene el control de los suburbios londinenses y que actúa bajo el mando de un tal Andrew Rowlings, la joven se convierte en el objetivo del hombre más peligroso del Reino Unido. Sin embargo, no estará sola: con la ayuda de Hudson y Erich, dos integrantes de la organización que pretenden escapar de las garras de la Venom, Lola irá desentrañando los misterios y horrores que esconde la figura de Rowlings, mientras se enreda en un triángulo amoroso que le podría costar la vida.


Ya traje por aquí el libro más reciente de la autora, Vuela rápido muere deprisa, y me dejó la impresión de que probablemente me gustaría cualquier otra cosa de esta autora, a pesar de que soy muy exigente con la calidad de un libro, y al ser este su primera obra, no sabía si el listón se había mantenido, bajado o subido. Pero lo diré ya: para ser una primera novela, el resultado es más que notable, hasta el punto que lo de libro primerizo es simplemente una etiqueta casual.

La historia arranca con una escena movida, como podéis leer en el fragmento gratis de amazon. Una persecución que nos mete la tensión en el cuerpo, entre las sombras de la noche londinense, con una atmósfera bastante lograda que nos hace agradecer de inmediato el rincón, sea cual sea, desde el cual estamos leyendo la novela. Sospechamos que huyen de algo terrible y seguro que no nos equivocamos.

Los ingredientes tienen todas las papeletas para no dejar indiferente: un psicópata mafioso, una joven española en Londres buscando comenzar una nueva vida, dos chicos llenos de contradicciones para un romance a tres bandas, muchos secretos y adrenalina pura durante más de 700 páginas. Ah, y fuego, tal como indica el título.

El género es una mezcla de Intriga y Romance, con unas pinceladas de Humor y una pizca de Sobrenatural. Una de las cosas que me han sorprendido, para bien, de este libro comparado con Vuela rápido, es que la autora parece encontrarse cómoda en otros registros más allá de ponernos la piel de gallina de puro terror. Y me ha encantado todo el toque de humor que rezuman muchas escenas, así como el asunto romántico que incluso llega un poco más allá, aunque sea en fantasías eróticas y momentos que desembocan en fundido en negro. Pero, sin duda, donde sabe lucirse y explotar su vena literaria sádica Eva es en el thriller. Ahí brilla sin discusión, aunque algunas situaciones rocen un poco lo inverosímil.

La gramática es correcta en general, aunque no se libra de las temidas erratas (soLo sin l, arrastré loS pies...), algún laísmo y cosas así. Y es que parece mentira que haya que resaltar que un escritor sabe escribir, pero en fin, viendo lo que "perpetran" algunos por ahí, pues tiene un mérito que merece ser destacado, y más tratándose de un autora autopublicada. 

El libro es largo y a pesar de que casi en cada capítulo nos trae alguna sorpresa, confieso que se me hizo un poco lento en algunos momentos. Y no es que no se lea del tirón, sino que sientes algo así como "¡quiero saber qué pasa aquí de una vez!" :D

Parece que la autora tiene predilección por ubicar sus historias en el extranjero, y al igual que ocurre en Vuela rápido, la historia comienza con una escena del futuro con respecto a lo que es la línea temporal de toda la historia, y además avanza y retrocede desde el interrogatorio policial en el que la protagonista, Lola, va narrando los hechos. Por cierto, cuando releí el principio tras terminar el libro, no entendí la mención a su prima; no sé si es una errata o si me pierdo algo por no haber leído la segunda parte. 

Con esa manera de narrar la historia, vamos vislumbrando cosas pero en plan "hasta aquí puedo contar", con lo que el interés por llenar los espacios en blanco aumenta. Queremos saber del pasado de Lola, de su presente, de su futuro y todos los porqués ocultos entretienen durante todo el libro y aún quedan interrogantes para la segunda parte, Lacrimosa. Yo desde luego lo quiero leer, por ver si se confirman mis sospechas o si los tiros (nunca mejor dicho) van por otro lado, pero antes necesito un descanso después de tantas emociones juntas xD

Los personajes están bien construidos en general, con una mayoría de gente joven, como el público al que en principio está destinado el libro. En ese sentido, si ya pasaste esa fase, te sonará a las típicas pavadas de la edad, pero bueno, es verosímil por esa parte. Lola es algo ingenua pero más fuerte de lo que parece, y los chicos se mueven en unas gamas de grises que los hacen ser bastante interesantes, aparte de ser un par de guaperas que ponen a la chica en la difícil tesitura de tener que escoger, en un triángulo aterrador debido a las circunstancias que los rodean. En cuanto a los malos, por comentar alguna pega en plan malvado, a ratos me recordaron a Voldemort y a su respeto casual hacia el calendario escolar de Harry Potter :P No destripo nada con esto que voy a decir puesto que lo sabemos por la sinopsis, así que no sé hasta qué punto el hecho de que la mafia te pise los talones sin que te largues del país ca-gan-do-le-ches es creíble, por mucho argumento de peso en contra que pueda haber. Salvar el pellejo me parece prioritario en un caso así, aunque también es cierto que los mafiosos viajan en avión y tal :P

Como digo, me chocan un par de cosas del argumento, pero por lo general está bien hilado sin apenas fisuras, y de haberlas, quizá se solventen en la segunda parte. Algunas cosas son pelín previsibles, aunque eso también depende de la sagacidad del lector. 

También me chocó que cierto personaje hablase de manera tan culta en una charla informal:

Nos medimos durante unos segundos en la distancia, imaginándonos cuán peligrosos podíamos llegar a ser, hasta que, finalmente, rompí contacto visual.

Por lo demás, todo tiene bastante coherencia y vamos descubriendo las piezas de este interesante puzzle que deja con ganas de más. La autora desde luego sabe cómo crear momentos de tensión, como hace en Vuela rápido, y ya van dos sagas a las que me engancho. Solo me queda por saber si remata las historias tan bien como las empieza.

En resumen, una historia intensa, entretenida, que lo mismo te hace soltar una carcajada que derramar una lágrima, que se disfruta y se sufre a partes iguales. Así que si el Thriller mezclado con Romance es lo tuyo, te lo recomiendo sin duda alguna. 

Reseña: Los pequeños y sus monstruos, de Dr. Alaz F. Raliget.

Sinopsis del autor:
Desde que me convertí en analista de monstruos, a los diecisiete años, he realizado tantas conferencias sobre el manejo de estas criaturas, al rededor del mundo, que si te interesa el tema, es muy probable que hayas estado en alguna. A no ser que seas un niño.Siempre he encontrado muy inquietante que, aun cuando los pequeños se enfrentan constantemente a monstruos, y buscan ayuda contra estos, con tanta frecuencia como los adultos; todos estos encuentros que se programan con los lectores de tantos libros que he publicado a través de los años, incluso de los que están relacionados directamente con los niños, como lo son “El trepador de piel” o “En búsqueda de la falsa sombra”, muy pocas veces son asistidos por los pequeños, lo cual es bastante molesto, porque muchos de mis casos más complejos e interesantes son protagonizados por niños, y casi nunca tengo oportunidad de compartirlos con estos.He aquí la razón por la que hoy decido escribir este libro, pues entiendo que algunos de mis trabajos anteriores pueden parecer muy largos y poco llamativos para los niños, que quizás busquen maneras de deshacerse de aquellos monstruos que los acosan. Aquí describo nueve casos especiales con el fin de ilustrar la manera de identificar monstruos casi imperceptibles; de desmentir mitos solidificados a través del tiempo; de enseñar la manera más adecuada para eliminarlos de la vida de nuestros niños, o en algunos casos, para aprender como aceptarlos y hacerlos parte de nuestro día a día. Con estas historias los niños y sus padres podrán aprender a trabajar en equipo, se convertirán en sus propios analistas de monstruos y, como sigo esperando honestamente, tendrán en sus manos el último libro sobre monstruos que necesitarán comprar.


Este libro es un poco diferente porque no es exactamente ficción, aunque está relatado con elementos fantasiosos, con metáforas, como cuentos en definitiva. Está escrito bajo seudónimo por un psicólogo (?), aunque él se refiere a sí mismo como analista. Nos va narrando distintos casos de "monstruos", que es una manera de llamar a la depresión, la ira desatada, la ansiedad, la hiperactividad y muchos más. No entiendo bien la elección de ese tipo de narración, porque creo que está más orientado a padres y cuidadores. Y el resultado no es malo pero resulta extraño, aparte de que con tanto doble sentido a veces no entiendes bien de qué habla en concreto. Echo en falta al final de cada capítulo que hable más claro y llame a las cosas por su nombre.

Está escrito de manera bastante correcta aunque no se libra de las temidas erratas:

"Será mucho más fácil si lo vez por ti misma”

El resultado es una inusual manera de abordar los problemas psicológicos infantiles y, de paso, de los adultos también, porque me parece aplicable a cualquier persona, con independencia de su edad. 

Aunque el planteamiento era interesante, y se lee rápido, no veo que aporte grandes soluciones. Es todo demasiado general y abstracto como para ofrecer recetas realmente prácticas, aparte de que cada caso es un mundo y las circunstancias de cada persona muy variables.

Realmente pillé este libro porque estaba de oferta en amazon, sin saber de qué iba. Creí que era de fantasía, y algo de eso hay, claro. Pero el tema de fondo es real y duro; quizá la manera de contarlo es para suavizarlo. Dije más arriba que no veía recetas muy prácticas y tal vez el paso mas importante es localizar al monstruo, exponerlo, verlo con otros ojos y ponerlo bajo nuestro control, en vez de dejarlo que nos domine.

Lo más interesante del libro es justo eso, la manera de abordar a cada monstruo, con frases que son de lo más interesantes, como este ejemplo para reforzar la autoestima:

Todo lo que el demonio nos dice son mentiras; pero son mentiras que nosotros mismos nos creemos, y así le damos poder. También le damos poder a las personas que nos dicen esas mentiras.” Tomé la lista y se la mostré. “Ninguna de estas palabras te describe; pero tú les das poder. Deja de hacerlo.” Le di una nueva hoja. “Cada vez que alguien te diga una de estas palabras malas, tu escribirás aquí una buena; algo que te guste de ti; algo lindo que te hayan dicho; algo que quisieras ser. Luego vas a tomar esa lista, y vas a confrontar al monstruo de tu espejo, diciéndole todas estas palabras que escribiste.

Los casos relatados creo que nos han afectado a todos alguna vez, a lo mejor ya ni recordamos que tuvimos alguno de estos monstruos en la infancia. Y otros claramente están por todas partes, como el monstruo "incinerador", que es la ira descontrolada.

Todos debemos entender que dejarnos llevar por un incinerador es una respuesta negativa; que no es una muestra de poder, sino de falta de control y que muchas veces hiere a las personas que tenemos cerca.

Todos nos identificamos con ese ardor en la barriga que explota por la boca y los puños y que debes controlar antes de que te controle a ti, apagando su fuego. Ya que no es un libro de recetas, yo propongo algo parecido al hechizo ridikkulus de Harry Potter. Que por cierto quizá algún día hable de las claves de auto-ayuda que contienen esos libros. Ante alguien que te pone de los nervios, puedes dejarte explotar o puedes hacer lo del ridikkulus: transformarlo en algo que da risa. Si te adelanta indebidamente un conductor puedes lanzar improperios por la ventanilla o puedes pensar "pobrecito, su meda neurona lo va a llevar un día a salir volando como un cohete y así llega antes". Pero volvamos al libro, que no es plan de que yo escriba ahora aquí otro paralelo.

Por poner otro ejemplo, veamos cómo resume la depresión y el típico tratamiento a base de pastillas:

La sombra, como todos sabemos, es un aura negra que cubre al portador. A veces puede ser prácticamente imposible de percibir, pero en otras ocasiones es tan oscura que la persona podría ser casi invisible en la noche. Este monstruo dificulta que la felicidad llegue hasta ti, y en casos más difíciles puede impedir hasta que tú mismo generes felicidad. Es bastante difícil de eliminar, y en algunas ocasiones solo se puede remover por unas cuantas horas, por medio de pócimas especiales, obligando al afectado a tomarlas durante el resto de su vida, para poder continuar con su día a día de manera normal.

En resumen, un libro interesante que podría dar más de sí pero que como primer paso para abordar problemas propios o de alguien de tu entorno, puede funcionar. 

Reseña: Apocalipsis humano, de Mauricio Folk



Sinopsis:

Corre el año 1988, un grupo de jóvenes de entre 13 y 15 años, amigos desde sexto grado, son aficionados a los juegos de rol en mesa, los cuales usan para evadirse de sus realidades y poder lograr cosas increíbles usando únicamente su imaginación. Pero Jackie, alias «Ja-kill» —llamada así por ser una directora de juego muy severa—, ha decidido probar un sistema nuevo para su próxima campaña llamada «Apocalipsis Humano», donde los jugadores interpretarán a monstruos que ellos mismos elegirán y que deberán sobrevivir a un cataclismo humano que ha brotado en todo el estado de Texas.
Todo parece divertido, la ambientación transcurre en la misma Wichita Falls, donde viven, pero las acciones de los jóvenes en el juego comienzan a tener consecuencias directas sobre la realidad. Lo que comienza como un divertido juego de rol se transforma en una pesadilla imparable y lo único que pueden hacer es continuar la campaña para evitar, con sus personajes de imaginación, que su realidad sea afectada o peor aún… destruida.

Este libro pertenece al género de Fantasía juvenil, aunque mezcla realismo, fantasía y terror. No es muy largo y su lectura es amena. Como "advertencia" te comento que te encantará si te gustan los juegos de rol, de lo contrario te costará un poco meterte en situación y pillar el ritmo de la narración, que intercala lo que ocurre en la realidad de la pandilla con las partidas de rol.

Es interesante que aparte del tema central del libro, se toquen temas más sociales como el acoso escolar, la transexualidad, la xenofobia, aparte de la amistad y la diversión sana de un grupo de sdolescentes.

El principal público al que va destinado, por aquello de identificarse con la edad de los protagonistas, es el juvenil, pero puede gustar a cualquier aficionado al rol y la fantasía, con independencia de su edad.

Como se comenta en la sinopsis, los monstruos deben sobrevivir a los humanos en ese universo paralelo rolero, y dichos monstruos son los personajes con los que juegan los protagonistas. Es una especie de libro dentro de otro libro, como ocurría en La historia interminable . En este caso tenemos un juego de rol dentro de la realidad y la tipografía del texto cambia para diferenciar si estamos en un caso u otro. 

La cosa se pone interesante cuando realidad y ficción empiezan a mezclarse, ya que los hechos que ocurren dentro del juego empiezan a pasar en la vida real... ¿Qué harán los chicos entonces? ¿Dejarán de jugar? ¿Intentarán transformar el futuro? ¿Serán responsables y afrontarán las consecuencias, o se olvidarán de todo y que pase lo que tenga que pasar? Pues para saberlo tendrás que leer esta historia que aumenta en tensión narrativa hacia el bombazo final.

Está escrito de manera correcta en general, aunque tiene fallitos como "a llegado" (¡sin hache!). 




Contiene unas ilustraciones muy chulas que nos hacen imaginarnos mejor a los protagonistas, esa panda que me recuerda a Stranger Things y a otras historias similares, sobre todo porque se desarrolla en época parecida, cuando no hacía falta móviles ni internet para divertirse o vivir grandes aventuras, aunque no fueran enfrentarse a monstruos como les pasa a ellos xD

A la par que la historia puramente fantasiosa tenemos el trasfondo un poco moralizante acerca de las consecuencias de nuestros actos y en general los primeros pasos de los chicos hacia el mundo adulto.

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Reseña: La Novena Hija del Conde (Saga Ordinales nº 1), de Phavy Prieto


Sinopsis:

Lady Emily es la novena hija del reciente fallecido Conde Ashby, arruinado por las cuantiosas dotes que ha tenido que ofrecer para casar a sus ocho hijas, queda huérfana y bajo la tutela de su cuñado. Es consciente a sus diecisiete años, que una joven sin dote no tiene posibilidad para contraer matrimonio, pero ella desconoce su increíble belleza e ingenio por los cuáles sorprende a todos.


El duque de Sylverston queda gratamente sorprendido con la belleza que irradia la joven lady Emily. Algo en ella le despierta cierto instinto haciéndole rememorar sentimientos que él creía no volver a sentir. Aunque entre ellos no existe ninguna posibilidad, él hizo un juramento y su honor no le permite quebrantarlo.



A pesar de sus diferencias y los dieciocho años que les separan, ambos se enfrentaran a lo inevitable. La atracción que sienten el uno hacia el otro.


Esta novela pertenece al género Romance de época, concretamente a la Inglaterra del siglo 19. A pesar de sus 400 páginas se lee rápido, aunque no puedo decir que sea una lectura del todo grata, ya que, como podemos ver desde la sinopsis, la autora necesita pulir su forma de redactar. Es una pena que alguien que se lanza a vender sus obras no ponga todas las tildes en su sitio ni organice las frases con su debida estructura. En fin.

Escogí este libro porque sonaba a libro clásico, en la línea de Jane Austen, pero aunque el argumento podría haber sido suyo, la señorita Austen escribía maravillosamente bien, a pesar de no tener internet ni editor de textos ni nada de lo que (se supone) nos ayuda a crear libros impecables.

Pero vayamos un poco más allá, dejando aparte el estilo, que espero logre mejorar la autora. La Novena Hija del Conde es su primera novela publicada y constituye la primera de una saga de nueve obras de género Histórico denominadas “Saga Ordinales” donde relata las aventuras y vivencias de sus protagonistas en la nobleza inglesa del siglo XIX.

El estilo es clásico casi por completo, quizá demasiado "cursi" para algunas lectoras actuales, aunque con contenido erótico explícito, algo impensable para la mayoría de los libros que se publicaban realmente en aquella época. Pero el género histórico siempre conlleva ponerse en contexto y viajar mentalmente al pasado, y Phavy lo logra durante todo el libro. 

Desde el principio simpatizamos con Emily, la joven huérfana, ingenua pero con bastante personalidad, que anhela casarse (tampoco es que hubiera mucha alternativa entonces) y se queda deslumbrada con la nobleza londinense a la que pertenece el apuesto Henry, un duque que se prenda de ella pero que juró no casarse nunca por motivos que no desvelaré por no hacer spoiler. Paralelamente, otro joven se interesa por ella, pero también esconde sus secretos. 

El desesperado asunto de la soltería femenina en épocas pasadas se aborda con coherencia y resulta entretenido y verosímil. Aunque a medida que avanza y conocemos a todos los personajes, se vuelve un tanto predecible. 

La narración me parece correcta pero raya la simpleza, y como digo, necesita unos cuantos repasos más para pulirlo. No me molesta el estilo sencillo, que no distrae de la trama, pero qué menos que dejarlo perfecto o con las mínimas erratas posibles. Por ejemplo, este tipo de redundancias se corrige con una simple relectura en voz alta o prestando atención, vaya:
Desde luego tendrían que inventar algo así para no contar la verdad porque desde luego no pasarían por dos amantes enamorados

O como el hecho de confundir nombres de personajes:
pero se convenció pensando que Emily estaría bien con Judith y su abuela  (es Lynette, no Emily) 

¿Por qué no repasa la gente sus obras las veces que haga falta? Ains.

Destaco la evolución de ella desde que llega a Londres siendo una chica inocente que no sabe nada del mundo pero que se resiste a ser una simple mantenida. El protagonista masculino es más típico: un tipo egoísta que la va presionando en una u otra dirección según le convenga, y que no lo puede hacer peor para ganar puntos ante ella, pero la chica intenta vengarse a pesar de que le atrae mucho. Tenemos por tanto esa clase de relación de amor-odio que tanto juego da en la ficción y que en la vida real se queda en amor tóxico a secas.

Hay momentos muy típicos y vistos, aunque quizá es lo que busca la lectora típica de romance puro:
Tenía que alcanzar el paraíso y sabía que lo haría cuando él la poseyera.

Y por supuesto, lo que busca la lectora típica es escuchar a un hombre hablar como jamás lo hará en la vida real :P xD

Sin ti estoy perdido, eres la única mujer que deseo a mi lado y si tú no estás, yo no quiero vivir. No deseo vivir.

Si te gusta ese tipo de historias románticas, aunque parezca que en el fondo lees la misma una y otra vez, te gustará este libro.

Reseña: La chica que susurraba a las vacas (y no estaba loca), de Dara Meier



Sinopsis de la autora:
Estimados lectores/as:
Es muy difícil dar una descripción medianamente comprensible -y cuerda- de un libro donde coinciden una chica que habla con vacas, un jugador de fútbol americano con demasiado ego y al que le encanta gritar, una sexagenaria de armas tomar, un rancho texano donde la cordura brilla por su ausencia, unas vacas que actúan como cualquier cosa menos como lo que son...
Entre tanta locura también hay amor de todos los tipos, fraternal, amistoso, pasional, irracional, bovino, equino-bovino, humano-bovino... A gusto del lector, señoras y señores. Ah, sin olvidar tampoco los desengaños de toda índole, las segundas oportunidades, la lucha por conseguir lo que queremos, la superación de las duras situaciones que nos encontramos a lo largo de la vida... 
Si nada de esto te ha terminado de convencer o, al contrario, te mueres de ganas de saber qué demonios escribí, prueba a leer la historia de Candela y King. Si te convence, bienvenido/a al club de los Meierianos, y si no es así... ¡A Dios pongo por testigo que un día lo conseguiré! (como comprenderéis hago las cosas a conciencia y esto lo digo con brazo en alto y bolígrafo en ristre, que la zanahoria que me quedaba la puse en la ensalada)
¡Buena lectura!


Opinión:

A nuestra protagonista, Candela, le ofrecen 100.000 euros por ir a tratar un problema con el ganado en Texas, y de hecho cobra por adelantado. No, no es ciencia ficción... solo humor. Robert Redford le susurraba a los caballos y ella, a la vacas. Es de esos libros que de entrada llaman la atención porque suenan a original y diferente.


Tras llegar a Texas y conocer a su anfitrión, el musculoso cretino llamado King, asistimos a un divertídisimo combate de boxeo dialéctico entre ambos en el que queda claro que la chica no se corta un pelo ni se deja avasallar por el ego hinchado del propietario del igualmente hinchado cuerpo del texano.

Lo primero que destaco es que está correctamente escrito, porque cada vez tengo menos paciencia con esas cosas. Qué menos que pulir tu libro para que esté perfecto y el lector no se distraiga con las faltas de ortografía. Hay alguna errata, pero nada grave:

Si hay que me caracteriza (falta "algo" detrás de hay)
"porqué" no se escribe junto sin "el" delante

Es humor, como digo, y sobre todo romance. En ciertos aspectos es un poco típica pero en otros no tanto. Y es que las historias de amor-odio dan mucho juego desde que Jane Austen pusiera la primera piedra en Orgullo y prejuicio. La tensión sexual entre los protagonistas se mantiene durante gran parte de la historia:

Él va un par de pasos delante de mí, lo cual me permite recrearme la vista unos metros. 
–¿Eres consciente de que sé que me estás desnudando con la vista? –dice sin girar siquiera.

King es, en apariencia al menos, el típico creído que está buenorro de la muerte y además lo sabe. Sin embargo, ella mantiene un férreo auto-control ante sus encantos, por motivos ocultos que al principio no comprendemos. Es decir, resulta poco creíble que dos treintañeros solteros compartan espacio e incluso cama durante meses y no ocurra nada sexual. Pero es la forma de mantener esa tensión que nos regala momentos memorables de pura comedia romántica con un toque ácido:

–¿Sabes en qué se diferencian tu opinión y la comida china? En que la comida china la pido.

Candela reta constantemente al bravucón de su jefe, King, y le da unos cortes verbales que logran lo opuesto a su intención de alejarlo de ella:

Eres como un buen trago de tequila. Quemas pero siempre se quiere más.

Lo de chico millonario pero solitario, a pesar de que le sobre sexo, da también mucho juego. Me recuerda a Ryan Gosling en Crazy Stupid Love, un mujeriego empedernido y podrido de dinero que se enamora de la prota porque no se lian de buenas a primeras. Es uno de esos eternos debates sobre el amor y sobre las diferencias entre hombres y mujeres, como lo de que ellos dan amor para conseguir sexo y ellas lo hacen a la inversa. Pero en fin, lo de leer romance a veces es el equivalente a la ciencia ficción en las relaciones, con historias donde ellos dicen y hacen cosas que difícilmente hará un hombre de carne y hueso. Este libro en concreto bebe también de eso pero sin ser un cuento rosa y el final te hace plantearte qué harías tú en el lugar de ella.

Yo la recomiendo sobre todo porque tiene momentos hilarantes, es como una especie de Jane Eyre en versión humoristica: jefe y empleada en apariencia incompatibles, terceras personas, etc. Si es que todo está ya inventado en los clásicos :D 

Ah, y el tema de las vacas... pues divertido también, aunque no sea el asunto principal de la trama.

Si buscas lectura veraniega ligera, esta simpática historia te hará pasar buenos ratos, sobre todo si te gusta el género Romance.

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Reseña. No, mamá, no; de Verity Bargate



Sinopsis:
«Lo que más me sorprendió cuando me enseñaron a mi segundo hijo y lo cogí en brazos fue la total ausencia de sentimientos. Ni amor. Ni cólera. Nada.»: Jodie esperaba tener una niña. Ya tiene un hijo, de dos años, y un marido, periodista, parco, convencional. La desilusión es fuerte, va más allá de una simple depresión posparto; el marido y las autoridades médicas le recomiendan una visita a la comsulta de Psiquiatría. Una inesperada llamada de una antigua amiga a la que hace años que no ve pone a Jodie, sin embargo, en el camino de disfrutar de sus dos hijos... por un medio bastante excepcional. No, mamá, no (1978), la primera novela de Verity Bargate, es un extraño y estimulante cruce de cuadro de costumbres domésticas del Soho bohemio de los 70, estudio de carácter y novela de terror.


No conocía a esta autora inglesa, fallecida a los 41 años, en 1981. Fue novelista y directora de teatro y fundó la compañía de teatro de vanguardia Soho Theatre Company, actualmente conocido como soho Theatre. Tras su muerte se estableció el premio Verity Bargate Award​ en su memoria para premiar nuevas obras de teatro.

No es habitual que se hable de la falta de instinto maternal. En este descarnado relato en primera persona tenemos el testimonio ficticio de una mujer, Jodie, que no quiere ser madre pero a pesar de ello tiene dos hijos, aunque su instinto es un poco raro, porque sí hubiera querido tener niñas en vez de niños, lo cual da cierto juego en la trama.

Es un libro un poco extraño porque la protaginista parece una mujer llena de contrasentidos. El principal es ese de que querría a sus hijos si fueran niñas. Y parece que su idea de tener niñas es ponerles vestiditos llenos de encajes, como si no fueran a darle mala noche sin parar de llorar Cuando sus hijos lloran ella dice que "berrean", así que nos podemos hacer una idea de la falta de amor maternal que rezuma el libro, y cuando se mencionan insistentemente unas tijeras, te esperas lo peor.

Pero sin hacer spoilers, tengo que decir que el libro contiene más terror psicológico que de otro tipo, y como decía, parece más bien una radiografía psicológica de la protagonista, que a pesar de ser una ex enfermera le tiene pánico al dentista y parece una mujer apocada que no es capaz de hacer una excursión a la playa si no tiene allí a una amiga que la espere.

Cuesta empatizar con la protagonista, no por sus peculiaridades, sino por esas contradicciones tan poco coherentes con una mujer moderna de la década de los setenta. Ni siquiera el hecho de que ella misma en primera persona nos cuente la historia ayuda a que nos metamos en su mundo interior. Me recordó a los monólogos interiores de Virgina Woolf en la Señora Dalloway pero en versión simplificada. La propia Verity nombra a la autora en una escena y uno de los niños se llama Orlando precisamente en homenaje al famoso libro de la Woolf.

A medida que avanza el libro vamos descubriendo la biografía de esta mujer, que no tuvo una buena relación con su madre y que se crió en un horrible internado. 

Cuando una tiene que ir a confesarse a los cinco o seis años de edad y pedir perdón a Dios por casi todo lo que ha hecho desde la vez anterior, y si Dios, o su doble, no se limita a decir «No te preocupes, olvídalo», sino que te castiga con tres avemarías y dos vueltas alrededor del patio o algo peor, más tarde en la vida no resulta fácil hacer, o ser simplemente, sin necesidad de pedir perdón a alguien por lo que una hace o es.

El libro habla mucho de la identidad, de ser uno mismo, y sin embargo, ella quiere que los hijos sean hijas. Hay un travesti en el vecindario al que ella defiende y que su marido detesta, y todo ello te acaba despistando un poco porque no acaba de encajar con nada medianamente cuerdo en el comportamiento de una persona. De hecho ella acude al psiquiatra, una sola vez, pero siente que no está loca, simplemente es desdichada.

Asistimos también al desmoronamiento de la pareja, quizá por culpa de los niños.
Él nunca se quedaba en casa a menos que realmente no quisiera salir. Nunca había perdido su libertad como la había perdido yo.

Ella parece que ya no trabaja, aunque no se aclara ese punto y no sé si estaba de baja maternal. Todo el libro parece resumir el matrimonio y la maternidad en "todas esas renuncias y total para qué". Jodie se encuentra sin amigos, sin vida propia, sin esperanza, y  quizá la crítica vaya más en la dirección del ama de casa encerrada en su mundo que al hecho de tener o no hijos.

Acariciaba celosamente mis momentos de soledad; parecía tener tan pocos...

También se nota la influencia de Virginia Woolf y su obra "Una habitación propia" en la idea, rompedora en su momento, de que una mujer debe tener su espacio privado.

A ratos la autora utiliza un poco de sarcasmo, que se agradece para hacer más entretenida la lectura de sus desdichas, pero podría haberlo explotado más. Aunque tratándose de un drama tampoco cabía mucho humor.

El libro es de 1978 pero quién sabe si frases como estas no han perdido su triste vigencia:

Seguramente millones de mujeres eran violadas en nombre del amor conyugal en todo el país las noches de sábado.

La historia da un giro hacia el final y no sabría decir si el asunto maternal sigue siendo el centro, si un tema lleva al otro o si el asunto central en realidad era otro. Si lo lees entenderás lo que digo. Y el final es bastante abierto pero en mi opinión parece que esperanzador: da igual lo atrapada que te sientas, siempre se puede salir de ahí.

En resumen, una curiosa historia psicológica femenina que está bien escrita y se lee del tirón y que te interesará sobre todo si dudas acerca de eso llamado instinto maternal o si lo ves como una obligación social.

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