Subtítulo: ¿Qué mensaje te darías
si volvieras hoy del futuro?
Sinopsis: Yago
Magallanes, científico de reconocido prestigio, está a punto de
descifrar el enigma detrás de la mutación causante de la gran
mayoría de los tumores malignos.
En
el mejor momento de su carrera, debe confrontar un crudo diagnóstico
médico que hace tambalear los pilares de su existencia... Hasta que
una noche se presenta ante él Salvador, quien dice ser su propio
nieto, venido del futuro, y le ofrece viajar hacia un destino en el
tiempo: el último día de su propia vida.
Cuando
esta posibilidad se multiplica, abuelo y nieto emprenden viajes a
través del tiempo para conocer a Siddharta Gautama Buda, a Sócrates
y a Jesús de Nazaret, experiencias que reconfiguran la percepción
que ambos tienen de la vida.
Me sabe mal criticar un libro que tiene
buenas intenciones. Pero, desde el punto de vista literario, es
bastante mejorable. Y creo que es mejor sacar a relucir sus defectos
desde la crítica constructiva, para que el autor mejore en el
futuro, si es que llega a leer esto.
El texto está repleto de lugares
comunes y la gramática no es perfecta. El abuso de adjetivos
rimbombantes como “sublime” hace que lo sublime acabe por parecer
cotidiano. Entre el estilo y los diálogos tan poco naturales entre
personas que deberían hablarse con total familiaridad, el resultado
es de una pedantería notable. Lo cual no sería tan malo (podría
ser un simple reflejo de la personalidad del protagonista) sino fuera
porque, además, hay errores como este: “tengo el cabello de brazos
y piernas erizado.” Será, más bien, el vello... Aparte de este
tipo de errores, también hay algunos lapsus en el argumento, como
cuando dicen que van a tal sitio y luego uno de ellos dice que no
sabía que iban a ir allí; o cuando en un capítulo están en un
parque, y en el siguiente, uno se extraña de que puedan estar en
otro sitio que no sea dentro de casa. Son detalles que denotan una
falta de pulido del texto que distrae del fondo del mensaje.
El género es una mezcla de novela y
auto-ayuda, sin que termine de funcionar en ninguno de los dos.
Lo más interesante del libro está
copiado literalmente de otras obras, como la opinión de Sócrates
acerca de la muerte, que en su opinión podría ser incluso lo mejor
que nos puede pasar, ya que no sabemos en absoluto lo que ocurre
después. Y, claro, si lo mejor del libro no es contenido original,
mejor nos vamos a las fuentes originales. Al final del libro hay
precisamente una lista de lecturas recomendadas, entre las que figura
el Nuevo Testamento, así, al completo.
Los viajes en el tiempo para conocer a
figuras famosas como Buda, Jesús y Sócrates quedan en simples
anécdotas, ya que a la mayoría los tratan de manera superficial.
Vaya, que para asistir al Sermón de la Montaña te puedes ahorrar el
viaje en el tiempo si estás entre la muchedumbre sin más. Y eso
que, simplemente porque sí, los viajeros del tiempo pueden, en esta
historia, entenderse en cualquier idioma sin necesidad de aparatos ni
nada. Muy conveniente, sin duda...
Si no eres nuevo leyendo libros acerca
de crecimiento personal, te sonará a más de lo mismo. De lo
contrario, como primer paso hacia una vida más consciente puede
servir, aunque da recetas más bien abstractas.
Spoiler
El tema del cáncer está tratado muy
por encima. Apenas le afecta en su vida diaria y el hecho de saber
que llegará a los 90 años le termina de quitar hierro al asunto.
Pero de ahí a que se produzca una remisión espontánea, como si su
sistema auto-inmune hubiese cambiado por arte de magia, me parece un
mensaje un tanto arriesgado, pues hay gente luchadora y con ánimo de
hierro que, por desgracia, no logra curarse de esta enfermedad.